La musicoterapia es la práctica de escuchar música para sanar. Generalmente, esta práctica se realiza con la asistencia de un terapeuta.
El terapeuta, con un plan de intervención orientado, ayuda a la persona a afrontar sus emociones y liberarlas para mejorar su estado emocional y psicológico.
Sin embargo, es importante conocer las potencialidades de la música en nuestra salud física, emocional y psicológica para disfrutarla correctamente. Debido a que gran parte de nuestro tiempo nos encontramos escuchando música y sonidos permanentemente, se hace necesario formar un criterio sobre el tema.
Es difícil conseguir alguien que no le guste la música, el gusto por la música podría ser considerado un rasgo de la especie.
La música provoca distintas reacciones, con ella nos conectamos a nuestros sentimientos, deseos, esperanzas. Nos quita al pasado y nos atornilla a nuestro presente.
Sin embargo, la música no sólo provoca recuerdos y emociones, va más allá, la música puede provocar equilibrios o desequilibrios en nuestro organismo. Ésta es la base de la musicoterapia, la práctica de escuchar música para sanar.
Hoy en día, es sobradamente conocida la capacidad que tiene la música para influir en los estados de ánimo. Uno de los principales beneficios es su potencial para estimular el cerebro, por eso es empleada como herramienta en los procesos de super aprendizaje.
Recientes estudios han revelado que la música se encuentra directamente relacionada con el retraso del envejecimiento neuronal.
No toda la música es saludable
Si bien es cierto que la música posee muchísimas bondades para el ser humano, también es cierto, que algunos estilos musicales son contraproducentes.
Por ejemplo, escuchar música con ritmos monótonos, sin variaciones en los tiempos y tonos musicales, de manera constante, contribuye a atrofiar las neuronas.
En el estudio de Emoto Masaru, “mensajes del agua”, se encontró evidencia de que la buena música (clásicos, gregorianos y otros) afecta positivamente al agua. Por lo contrario, el agua que escuchó el heavy metal perdió la estructura hexagonal básica y bien formada y se rompió en pedazos perfectos.
Ese efecto logrado en las gotas de agua también se cumple en nuestro cuerpo, compuesto por cristal líquido en un 70%.
También es conocido que existen melodías cuyas letras tienden a producir estados de depresión, impotencia e ira, impactando negativamente nuestras emociones, pensamientos y cuerpo.
Es sabido también que algunas melodías pueden estar vinculadas a la evocación de hechos traumáticos que afectan nuestra salud mental y emocional. Pudiendo generar ciclos viciosos y sus posteriores enfermedades físicas y mentales.
Debido a esto, es importante contar con un terapeuta.
Cómo funciona la música en nuestro cuerpo
La música es sonido y el sonido es una onda que como tal tiene la facultad de propagarse a través de los cuerpos.
Para la física una onda es una perturbación de cualquier naturaleza que se propaga a través de un medio material o en el vacío.
Las ondas sonoras son mecánicas porque sólo pueden propagarse a través de los medios que le dan soporte.
Las ondas impactan la superficie del medio de soporte y multiplica su fuerza y dirección, este es el fundamento de la ley de resonancia
La unidad de medida de las ondas sonoras es el Hercio (Hz). Representa la cantidad de vibraciones de onda que emite una fuente sonora por unidad de tiempo. El ser humano puede captar el sonido entre 16 Hz y 20.000 Hz. Las ondas que poseen una frecuencia inferior a la audible se denominan infrasónicas y las superiores ultrasónicas.
Tenemos la creencia de que la música es captada por el oído, pero la verdad es que es captada por todo nuestro cuerpo. Las ondas del sonido impactan nuestra piel y se propagan a nuestro interior con una fuerza mayor a la que tenían inicialmente, generando una resonancia.
Por esa razón sentimos que nuestros órganos vibran cuando nos encontramos ante la música alta con bajos profundos.
La frecuencia solfeggio
Es una práctica cristiana y de las religiones hindúes, muy antigua. La misma consiste en evocar un conjunto de sonidos o armonías que favorecen la salud y la elevación espiritual.
Estas creencias fueron rescatadas y validadas por los estudios de Glein Rein (1988).
Éste bioquímico expuso muestras de ADN a cuatro tipos de música: cantos gregorianos, cantos sánscritos, música clásica y rock.
Para conocer el impacto causado midió la tasa de absorción de la luz ultravioleta, una función esencial del ADN saludable.
Los cantos gregorianos y sánscritos aumentan la absorción de la luz ultravioleta entre un 5 y un 9%, siendo los más positivos.
La música clásica aumentó la absorción de la luz ultravioleta en pequeñas cantidades. El rock pesado disminuyó la absorción ultravioleta y dañó el ADN.
La conclusión fue que las frecuencias sonoras tienen efectos intensos, positivos o negativos, en la salud y el bienestar de los organismos vivos.
Este conocimiento permitió la creación de la musicoterapia como profesión de la salud
Tipos de frecuencias y sus atributos
Existen siete tipos de frecuencias solfeggio, estas son:
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396 Hz
La música afinada en 396 Hz elimina los miedos, preocupaciones y ansiedades subconscientes. Sensaciones de culpa y creencias negativas subconscientes
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432 Hz
Ésta afinación se acopla con la resonancia Schumann de 8 Hz (la frecuencia electromagnética de la tierra). Es famosa por los efectos relajantes que genera, disminuye el ritmo cardíaco, llena la mente de paz y bienestar.
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528Hz
Aumenta la vida de las células en un 20 por ciento. Tiene la capacidad de curar y reparar el cuerpo. Reduce de forma significativa el estrés en el sistema endocrino y sistema nervioso autónomo, así como, el etanol de las bebidas alcohólicas en las células.
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639 Hz
Equilibra las emociones y eleva el ánimo. Promueve la comunicación, el amor, el entendimiento y genera armonía en las relaciones interpersonales.
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741 Hz
Ayuda en la resolución de problemas, la purificación del cuerpo y la expresión personal por eso despierta la intuición y favorece una manera de vivir de forma más simple y pura.
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852 Hz
Favorece cambiar los pensamientos negativos y contribuye a despertar la intuición y la fuerza interior.
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963 Hz
Es el tono milagroso puro, provoca la activación de la glándula pineal y despierta cualquier sistema en su estado original y perfecto. Activa el Chakra Corona aumentando nuestra energía positiva y fuerza interior
Seguramente, cuando nuestros clientes participan en algunas de nuestras actividades y terapias , en momento mimado , disfrutan de la música como recurso complementario.